Braid y los videojuegos como arte

Publicado: julio 21, 2011 en Resueña, Videojuegos

Alo mi querida manada,

Creo que no he escrito en la mejor parte de casi un año… Me disculpo por ello, pero realmente no tenía nada interesante que comunicarles (supuse que todos los medios masivos harían mi chamba, pero resulta que son medio bueyes para pegarle al clavo). Hoy les quiero hablar de dos temas, uno muy tangible y otro muy abstracto (osease, uno que se puede toquetear y otro que nomás se deja a la sucia imaginación (¡¡¡SUCIOS!!! (¿alguna vez les he comentado de mi delirio por la palabra “tallarín”?))). El primero es un juego y el otro es una reacción que tuve (y al parecer otras personas han tenido) al terminarlo (no se preocupen… no puse spoilers).

De la torcida imaginación de Jonathan Blow tenemos el juego de Braid. Único por la manera en la que integra elementos muy comunes en los videojuegos (sobretodo en los videojuegos viejillos (como los hermanos mario) de correr y saltar con una mecánica que tiene que ver con el control del tiempo (regresar al pasado, generar una sombra de las acciones realizadas, hacer vórtices que modifican el paso del tiempo). Una cosa que me queda clara es la decisión del buen Jonás (como le decimos sus cuates que no conoce) de hacer un juego que es muy simple en esencia. Esta simplicidad se ve enriquecida conforme se va avanzando (la forma de resolver cada una de las situaciones es muy específica y es muy entretenido explorar la respuesta), una de las metas que sostiene a este juego es que no hay niveles de relleno (sólo se utiliza la mecánica de una manera específica cada vez)… haciendo que el juego sea fácil de jugar pero haciendo que el reto siempre esté presente.

En cuanto a la historia… no hay mucho que pueda decir sin arruinarles su experiencia de juego (sobretodo porque los eventos relevantes a la historia pueden interpretarse de varias maneras), pero me basta con decirles que el personaje principal trata de manera onerosa de salvar a su princesa. Cabe destacar que Juanatarms (como le decimos sus cuates que considera internacionales) aplicó la misma receta de simplicidad. Haciendo que la narrativa se desenvuelva en frente de nuestros ojos y nos permite disfrutarla a nuestro propio paso (y con nuestra propia interpretación). Una cosa que se me hizo crucial es que la historia y la paleta de colores están muy relacionadas, por lo que no puedo pensar en la historia en este juego sin pensar en su concepto artístico… el cual, igual que todo lo mencionado hasta ahora… sigue la regla del filósofo Lecter: “Simplicidad”.

En el lado musical, este juego tiene uno de los soundtracks más fascinantes que he escuchado en mucho tiempo. Soy capaz de compararlo con la música de juegos con grandes presupuestos como Heavy Rain o Red Dead Redemption. Como no me gusta ser cuentero, y la degustación musical depende de las oídos de cada quien, aquí está la muestra (espero la disfruten tanto como yo (y si no, no me anden troleando… simplemente comenten cuál es su tipo de soundtrack)).

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Para concluir el monólogo de Braid, solo resta decir que este es un juego donde la apreciación de la experiencia es más importante que la mecánica en sí. Advertencia: no hay zombies ni AK-47s, por lo que todos los muchachos bélicos que he conocido probablemente no van a apreciar tanto este juego. Creo que lo recomendaría para gente que se enfoca más en los pequeños detalles. Además, como es un juego independiente, tiende a ser relativamente más barato que un título normal. Es más, para que vean que soy cuate… aquí lo pueden comprar.

Después de haberles dado mi pequeña reseña de Braid, les quiero contar mi reacción. Esta reacción está asociada a los 3 componentes del juego que acabo de describirles. Es un hecho que todos los videojuegos tratan de una u otra manera hacer una mezcla entre interactividad y representaciones artísticas. Creo que Braid es uno de los productos que más trata de hacer que esa fórmula funcione de manera nivelada. El juego intenta ofrecer ese equilibrio, permitiendo hacer un caso para llamar a los videojuegos un arte (lo cual se presta a más discusiones y comentarios de foro que prefiero guardarlo para otro post (que les puedo decir… no me laten los trolls, pero me gusta la atención (es el fenómeno pégame-pero-no-me-dejes de los blogs)).

Creo que la razón por la que este juego se ha vuelto uno de los argumentos a favor de los videojuegos como una de las musas griegas, es el hecho de que no pierde de vista la necesidad de contar una historia utilizando medios simples de interactividad, integrando la participación de música, pintura e historia.

Para ya darle matarile a esta nota… Mi querida manada, si sólo van a leer el último párrafo, lo único que quiero que recuerden es que hay juegos desarrollados por pequeños equipos que vale la pena jugarlos por el mensaje y sensación que nos dejan. Y si sólo han de querer probar uno… que sea Braid.

YB regresa en el tiempo.

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